Bienvenida

D. Angel GONZÁLEZ Quintanilla

Presidente del Comité Organizador

En el Pleno del XIV Congreso Nacional de Comunidades de Regantes celebrado en 2018 en Los Montesinos (Alicante), se aprobó la candidatura presentada por el Sindicato Central del Embalse de Los Barrios de Luna para organizar el siguiente congreso en la ciudad de León en 2022.

Se iniciaba así una aventura ilusionante que culminará con la celebración del mismo, siendo nuestra pretensión llevar a cabo un evento que sirva para poner en primera línea la realidad y el futuro del regadío y mostrar a la vez a todos los regantes de España, la cultura, patrimonio, tradiciones y gastronomía de nuestra maravillosa provincia.

La casualidad ha querido que se cumplan 50 años desde el III Congreso Nacional organizado también por el Sindicato Central de Los Barrios de Luna, en julio de 1972, que tan buen sabor de boca dejó entre todos los participantes, tanto por el contenido de las ponencias presentadas, como por todos los actos alternativos que tuvieron lugar.  Cincuenta años después, pretendemos volver a dejar el pabellón muy alto, objetivo en el que pondremos todo nuestro empeño, contado siempre con la ayuda de FENACORE, el Comité Organizador, nuestras propias comunidades de regantes y las del resto de España que quieran aportar sus ideas para que todo resulte positivo.

Por tanto, tenemos la oportunidad de convocarte a un congreso, con el que, amén del programa científico –que pretendemos se desarrolle en un plano absolutamente práctico-, vamos a ofrecer a nuestros asociados la posibilidad de conocer las últimas novedades de las empresas patrocinadoras del mismo, empresas sin las cuales nos sería mucho más difícil y oneroso poder ofrecer el contenido y calidad que pretendemos.

Con la agricultura metida de lleno en las nuevas tecnologías, con la modernización de regadíos guiados por telecontrol, aplicaciones informáticas específicas para el sector, imágenes termográficas,  drones, etc nuestra idea es que este sea el Congreso de la Digitalización (Regadío 5.0 como ya aparece en la revista digital de Fenacore), y no sólo pretendemos que todo lo relativo al congreso sea ya digital, sino también organizar un congreso sostenible que coloque a la agricultura de regadío en el lugar que le corresponde en el mundo actual y posicionarnos como lo que somos: una actividad esencial adaptada a los tiempos y cuya finalidad primordial es proveer de alimentos de calidad a toda la sociedad.

Por ello pretendemos con tu participación, una interactividad entre oferta y demanda a la vez que volver a vivir y disfrutar de algo que se nos ha arrebatado, que es ese contacto entre nosotros que tanto anhelábamos, y que permite que nuestras relaciones empresariales se conviertan en muchos casos, en relaciones personales y de amistad.

Por tanto, reiteramos: te esperamos en León en nuestro próximo Congreso Nacional de Comunidades de Regantes.

ANDRÉS DEL CAMPO

Presidente de Fenacore

Bienaventurados sean los Congresos que organizan Comunidades como el Sindicato Central del Embalse de Barrios de Luna, porque de éstas al fin y al cabo depende el brillo que pueda sacarse a la joya de la corona del sistema agroalimentario español: el regadío.

Permítanme que rescate la definición que hizo el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en la presentación del libro “Externalidades positivas del regadío”, para recordar que nuestro sector es uno de los más imprescindibles.

Una joya que, sin embargo, no brilla tanto como podría, pues en los últimos años ha perdido lustre en las agendas políticas y mediáticas. Y ello pese a que, sin los cultivos de regadío, la alimentación del futuro quedaría contra las cuerdas. Pero además de garantizar la producción de alimentos para una población creciente y ya amenazada por la desnutrición en no pocas zonas del planeta, el regadío ayuda a reducir la contaminación, a evitar la despoblación de las zonas rurales, a vertebrar los territorios y a acelerar la recuperación de la economía y el empleo.

Contribuciones, entre otras muchas, que brillan por sí solas, pese a lamentablemente ser desconocidas entre una buena parte de la población. Pues bien, en esa necesaria labor de divulgación somos fundamentales las
Comunidades de Regantes, donde deberíamos remangarnos en Congresos como el de León para dar a conocer a la sociedad lo importante que son nuestros cultivos para la vida sobre la tierra.

No caigo en exageraciones. Gestionar el agua es gestionar la vida. Y somos nosotros, los regantes, quienes más y mejor podemos contribuir a optimizar su gestión.

Como todos sabemos, España ha sufrido una de las épocas más aciagas de su historia más reciente. Y ahí hemos estado los agricultores, dando la talla, al volante de nuestros tractores, asegurando el abastecimiento de las tiendas y los supermercados.

Pero no encallemos en el pasado. Echemos la vista hacia el futuro y veamos cómo el sector del regadío puede ayudar a lograr los grandes objetivos que contempla la hoja de ruta a seguir en cuestiones relacionadas con la sostenibilidad medioambiental, la transición ecológica o el reto demográfico.

Por ello, conviene reforzar nuestras Comunidades,  estrechar nuestras relaciones, trabajar codo con codo -aunque ya es posible hacerlo de la mano- y perseguir un objetivo común: defender el regadío y evitar la contaminación política del agua, nuestro bien más preciado.

En definitiva, las Comunidades de Regantes somos un ejemplo de los frutos que tiene la colaboración. Tenemos por delante el reto de prestigiar nuestro sector y de consolidarlo como uno de los más competitivos del mundo. Y Congresos como el de León son oportunidades magníficas para intercambiar experiencias, aprender unos de otros y seguir evolucionando. Os esperamos.